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viernes, 28 de septiembre de 2007

Coqueteando con el Poder

Entre todas las cosas que he querido ser en mi vida, la última que se me ocurrió fue que quería ser poderosa. En verdad esto lo veo casi como la carta al viejito pascuero, es decir, puedo querer lo que sea total es gratis…
Hace unas semanas recibí una llamada a mi celular de un número desconocido. Me dice “hola soy XXX compañero tuyo de la U” y mi bloqueo mental del momento me hizo imposible recordar quién era -conozco mucha gente y no puedo retenerlos a todos!- pero muy cordial seguí hablando y ZAS: Sorpresa! Me estaban invitando a ser parte del nuevo centro de alumnos de la escuela de derecho.

Al principio inventé mil excusas por minuto para rechazar la invitación, porque pensé que eran mis compañeros de primero, de los cuales la mayoría viene jugando conmigo a la “la ley del hielo” desde mayo y donde ya me aburrí de intentar caerles bien. Porque les presto todos mis apuntes y después me odian porque me va bien, mientras las chicas me pelan porque voy con mini a clases. O sea, ni a misa con ellos.
Así que estaba inventando algo así como un viaje eterno de aquí al final de la carrera cuando me dice “Nooo, Cote, si nosotros somos de 3º y 4º, tú eres la única de 2º”

Y mis ojos brillaron. Y vi el poder a la vuelta de la esquina. Y pensé en mi slogan personal. Y filo con el resto de la lista –Ja! No, mentira-. Me vi revolcando en la arena política… Sonó como porno eso, pero me refiero a pavimentar mi futura carrera política.

Por eso fui a la famosa reunión en la que me presentaron el proyecto, que además de ser interesante tiene como principal objetivo implementar el primer centro de alumnos de la carrera, así que acepté pertenecer a la lista. Igual fregué porque soy delegada de finanzas, pero ya les avisé que las matemáticas y yo somos enemigas acérrimas, así que si quieren un balance de fin de año habrá que contratar un contador, porque ni con mi cuenta corriente puedo yo sola.
Pero como andaba exigente ese día, mi cargo además es "delegada de extensión”, una palabra que no dice mucho pero se supone que me encargaré de las comunicaciones y los eventos, así que top.

El único problema es que como buena lista de centro de alumnos tendremos que ir a votación. Y yo tengo poca resistencia al fracaso, así que planeo no meterme mucho en la campaña. Algo así como “mover los hilos” desde atrás y proponer todas las ideas que tengo, pero no voy a poner mi linda cara en todas las paredes de la U. Después mi mamá me dijo que debía cuidarme eso porque podía parecer como que soy “sólo una cara bonita” y no es cierto, así que tendré que preparar igual un discurso.
Pero el discurso de la victoria. Porque si perdemos, mi escasa resistencia al fracaso me dice que también yo deberé perderme un tiempo.

Pd: Y no me deje perder aquí tampoco! Somos la Pareja Número Uno, Vote Aquí

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