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viernes, 8 de febrero de 2008

¡Tiembla Pirque!

Mañana tengo matrimonio. O sea, no el civil que es hoy, sino la celebración. A la hora de almuerzo. Parcela en Pirque. Piscina y bikini. Estoy nerviosa:

¡Quién va a un matrimonio en bikini!
La Cote, obvio.

Y ayer dejé loca a la niña de una tienda, explicándole con dibujo el bikini que quería, rebajado acá, pero con tiritas acá, en fin. Me probé 20. Fácil. De reojo la miraba y la pobre se agarra la cabeza a dos manos. Cuando elegí el modelo le dije “¿Y no lo tiene con brillitos?”, me echó una mirada así como Hannibal en el Silencio de los Inocentes. “Es que es para un matrimonio”, le decía yo para convencerla porque obvio que no me creyó, mientras me tiraba indirectas como que había que cerrar la tienda.

Me dan susto las fotos de la posteridad, donde nadie me diría “Cote, qué lindo tu vestido!”, sino que “¿Y ese bikini?”… aunque eso sería piola, lo terrible sería “Oye Cote, cómo vas a la piscina así?”.
Y yo estoy estresada. Hoy llego a ponérmelo sólo para saber cómo se pesca el ramo de novia en bikini.

Pero estoy feliz porque me encantan los matrimonios y este es muy especial porque es de uno de mis primos regalones. Y he ido a muchos y eso me recuerda la película “27 bodas” y yo no quiero llegar a eso. Yo creo que con 10 estamos bien antes del propio… ó 20 a todo reventar.
Por mientras, desfilo en bikini, hasta que me acostumbre.
¡Tiembla Pirque, allá voy!


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martes, 25 de septiembre de 2007

¡Feliz Matrimonio!

Por si alguno no leyó, antes de irme a mis merecidas y poco patriotas vacaciones del 18 a Argentina tuve un matrimonio. He ahí la causa de la pequeña caña que me acompañó casi todo el viaje y que me hizo abrir los ojos recién en la aduana, donde casi no reconocía ni a mi maleta y me di cuenta que dejé la mitad de las cosas que tenía que llevar al viaje en mi casa.

En fin… pero el tema importante es el matrimonio de Alejandro y Valeria: mi primo y su flamante esposa.

Y qué manera de pasarlo bien. Además que me veía regia en mi tenida de fiesta.
Pero no voy a quitarle protagonismo a la novia, que se veía bella-bella y mi primo entero guapo. La iglesia preciosa, la ceremonia la hizo un tío nuestro que es diácono y como es de la familia, se alargó un poco y yo que estaba famélica y casi dormida, pero muy lindo todo. Después ya estábamos en el local y tras asaltar entre varios a los pobres mozos que corrían despavoridos tratando de quitarnos los aperitivos varios, vino una cena impecable, con show de fuego incluido, jaja, demasiado top.

Al rato comenzó la fiesta con un show muy entretenido del DJ, que se juraba Chayanne –en realidad era literalmente el doble de… pero se vestía igual y daba instrucciones desde un aparatito bien raro- Y de ahí con todo a la pista del baile…
¿Han visto Flash Dance?

Bah! La mina que sale ahí no es nada al lado mío. Lo único que no bailé fue cueca porque va contra mis principios, pero hasta las 5:30 a.m. fui la reina de la pista y pasé por reggeaton, cumbia, salsa, merengue, ochenteros, tecno y así, todos los estilos musicales imaginables. Ni hablar de cuando salió el cotillón a escena, a mi me faltaba cuerpo para ponerme más cosas encima, ja! De hecho cuando no daba más un tipo –un tanto ebrio y que por cierto no conocía- me insistió tanto en bailar que accedí y terminé haciendo show sola al medio de un círculo, pero bueno, la pasamos increíble. Mi pareja se portó del uno también, pucha qué prendido salió mi amigo, si cuando me cansaba yo él quería seguir bailando y viceversa. Lo pasamos demasiado bien.

Pero volviendo al tema central de esto –no, no soy yo siempre- el matrimonio fue perfecto. Mi primo y mi nueva prima estaban felices y eso era lo único importante. Compartieron con todos, yo que andaba poco prendida logré que nos sacaran el doble de fotos en nuestra mesa y ellos se dedicaron a disfrutar, lejos de todo el estrés típico de los novios.
Ale y Vale: No sé si pasen por acá –aunque los voy a hinchar- pero si leen esto, quiero decirles que su matrimonio no pudo estar más perfecto, todos lo pasamos demasiado bien y esto, sin duda, tiene que ser sólo el comienzo de una bella historia juntos, en la que les deseo toda la felicidad del mundo.
Que yo no podía estar más feliz, me emocioné hasta las lágrimas mil veces y pucha que bailé y lo pasé bien. Y raaa, emocionada aún, sobre todo porque parece que se viene otro matrimonio próximamente!!

Pd1: Paso el dato ¡Soy regia acompañante de matrimonio! Así que si tienen uno, ¡invítenme no más!

Pd2: Comenzaron las votaciones para Mister Blogger 2007 y su Miss... Apoyennos votando AQUI

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