Bueno ya… a las cuatro plantas que teníamos.
En realidad no es como que las haya tirado del 7º piso, ni las metí a la tina para acuchillarlas por sorpresa como en psicosis.
Como dijo papá: “Sólo las dejé morir”.
Y tuve que confesarme con mamá, que es la amante de las plantas que tiene convertido mi living en una selva. Y cuando le conté, me miró con cara de odio mientras yo le explicaba a la velocidad de la luz que admitía la culpa, que era una mala madre de vegetales, que sólo me acuerdo de alimentar al perro cuando me ladra y que las plantas ¡no ladraban! Que todo había partido con mi viaje a Mendoza, porque antes tenía una rutina para echarles agua, pero como allá hice de todo menos regar, lo había olvidado y de eso hace… varios días…
Y que por último yo no tenía toda la culpa, porque la planta que más muerta estaba, era la de la oficina de papá.
“¡¡¿Y qué tiene que ver eso?!!” me preguntó ella, como si fuera San Pedro Vegetal y quisiera lanzarme de una patada del cielo verde.
“Que papá fuma mucho entonces la planta ni podía respirar, la pobre estaba hasta asmática yo creo. Además, que él es muy estresado y la pobrecita recibía puras malas vibras todos los días. O sea, ¡no se murió solamente porque yo no le eché agua!”.
Y como le dio risa mi explicación, mamá me perdonó.
¡Pero yo temo que las plantas vengan a tirarme las patitas en la noche!
Así que las tengo en la UCI, aplicando agua por gotitas con algodones –como me obligó mamá- y hablándoles dulcemente.
Porque según la nueva defensora universal de esos seres verdes, hay que hablarles e incluso cantarles para que estén bien, cosa que además de encontrarla un tanto ridícula le dije que me quitaría mucho tiempo.
Pero ante esa mirada de fuego de mi progenitora que me culpa de asesina, no me quedó de otra que partir al nuevo cementerio vegetal a disculparme con ellas.
Ahora les canto también -esto de trabajar sola...- claro que sólo reggeaton, así que si salieron medias doctas en el tema musical, no le veo mucho futuro al tema.
Pd: Gracias por todos los saludos deseándome suerte! Me fue bien en todo así que ando más feliz que una perdiz, salvo por mi asesinato múltiple, claro…
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